Barato, barato, ¿o no?

Casi todo el mundo piensa, supongo, que Marruecos es un lugar muy barato para vivir, sin embargo, después de estar viviendo durante más de dos años y medio en este país, creo que puedo decir con certeza que, si bien hay productos muy baratos, otros no lo son tanto.

Lo que realmente es barato aquí es la comida, entiendo como tal la fruta y la verdura básicamente. Comer fuera de casa puede partir de 15-20 dirhams un bocadillo, 30-40 un tajine acompañado de pan o un cuscús con leben. Estos precios suelen encontrarse en los lugares más populares, normalmente en pequeños locales en los que si te es desagradable que las mesas y las sillas estén algo pegajosas es mejor que no vayas. Si superas ese pequeño detalle (a mí la mayoría de las veces no me parece demasiado importante), puedes disfrutar de una comida muy sabrosa (los tajines a mí me resultan una comida muy sana y riquísima).

Si se quiere salir a comer en un lugar con higiene (aparente o real) el precio que hay que pagar sube de forma considerable, pudiendo llegar una comida con bebida (no alcohólica) a unos 200 dirhams. Si se sube un poco la calidad, la comida se puede disparar a unos 400 dirhams. Ya, si añadimos bebidas alcohólicas, teniendo en cuenta que una cerveza puede costar unos 30 o 40 dirhams, se puede uno imaginar la cantidad.

Como decía al principio, la fruta y la verdura es muchísimo más barata que en España y, en muchas ocasiones, de superior calidad. Los plátanos de Agadir son muy parecidos a los de Canarias, aunque en los últimos tiempos casi solo se ven plátanos importados de Hispanoamérica o, incluso, de algunos países subsaharianos. Para hacerlos una idea de precios, he llegado a comprar un kilo de tomates (de verdad, no esos que no saben a nada) por 3 dirhams y un kilo de cerezas (estupendas también) por la mitad que en España.

El pan, como comenté en otra entrada, es también muy barato. La típica baguette (alargada y muy finita) cuesta 1,20 dirhams. Si se quiere subir la calidad, una baguette normal comprada en una panadería muy conocida de la ciudad sube a la irrisoria cifra de 2,60 y es un pan de muchísima más calidad que el que puede encontrarse hoy día en España.

Dejando a un lado la comida, un aspecto que destaca es el de los libros. Al ser la mayoría importados, son bastante caros, con precios iguales o superiores a los que pueden encontrarse en nuestro país. Hay alguna editorial marroquí que publica libros a precios muy bajos. Desde luego, los precios a los que compré los libros de los que hablaba en otra entrada del blog no son muy habituales. Las revistas, al ser la mayoría procedentes de Francia, también son caras.

La vivienda es también cara en relación a la ciudad. No es fácil encontrar vivienda por precio inferior a 5 000 dirhams en una zona más o menos tranquila. Por supuesto, por ese precio no se puede uno permitir nada grande, con suerte tendrás dos habitaciones.

En general el precio de la compra en los supermercados es mucho más barato que en España, aunque el de productos como el queso o el cerdo (difícil de conseguir) es mucho mayor.

Un contrato de teléfono móvil con internet ilimitado y de buena velocidad, y varias horas a móviles y fijos internacionales puede costar unos 400 dirhams, aunque hay ofertas de internet, móvil y fijo por ese precio. Sin embargo, lo mejor es el precio de tarjeta. Hay compañías que, de vez en cuando, ofrecen 1 000 dirhams si cargas 200 en tu teléfono u otras que, por 150 dirhams al mes te dan 5 GB de internet para tu móvil además de unas pocas horas a móviles y fijos de Europa Occidental. Creo que, en este campo, hay precios para todos los bolsillos dependiendo de lo que se quiera.

El transporte es muy barato, ya que en los petit taxis una carrera normalita de unos 10-15 minutos puede salir por 10-15 dirhams. El precio del tranvía es de 13 dirhams la tarjeta de ida-vuelta (o de dos viajes). Los trenes no son caros tampoco. Puedes ir de Casablanca a Marrakech (3 horas) por 60 dirhams (creo recordar). El trayecto al aeropuerto es, en comparación, algo más caro: 40 dirhams, aunque nada comparado si te lleva un grand taxi (250 dirhams, si no te engañan, si quieres ir tú solo o con gente conocida).

Los productos de artesanía son baratos, sobre todo cuando no se va a ciudades o zonas muy turísticas. Siempre hay que tener en cuenta que si te pidan 100 dirhams por algo es porque vale muchísimo menos.

La tecnología tiene precios semejantes a los españoles, aunque la misma calidad.

Los hoteles presentan precios para todos los gustos: baratísimos si no te importa meterte en sitios sin muchas pretensiones y caros si buscas un hotel de unas cuantas estrellas.

Como se puede ver, hay un poco de todo y casi siempre depende bastante de las exigencias de cada uno.

Nota: un euro equivalente a algo más de 11 dirhams.